Cátedra: Arq. Juvenal Baracco, Arq. Guillermo Castilla, Arq. Sebastian del Castillo, Bach. Francis Rivera







Cátedra: Arq. Juvenal Baracco, Arq. Guillermo Castilla, Arq. Sebastian del Castillo, Arq. Aarón Urdanigue






































Conservatorio y Filarmónica de Lima. Alumnos participantes: Omar Barrios, Sebastian Najarro, Raul García, Herbert Mallqui, David Peña, Laura Marcovich, María Pineda, Melissa Villanueva, Erika Hibon, Rafael Padilla
Club de Ciudad. Alumnos participantes: Sebastian Najarro, David Peña, Astrid Otárola, Erika Hibon, Gonzalo Peltroche, Iris Quintana




Cátedra: Arq. Juvenal Baracco, Arq. Guillermo Castilla, Arq. Sebastian del Castillo, Arq. Aarón Urdanigue
LA MUSICA EN LA CIUDAD
En el primer caso es un edificio cotidiano para muchos habitantes, los músicos que deben permanecer aislados para desarrollar su habilidad musical y en el segundo caso uno o más músicos convocan a muchas personas para que participen de cierta musica refinada y selecta como parte de un goce personal y colectivo a la vez, es un espacio celebrado para una ceremonia especial. Todo esto construido con importantes recursos técnicos y económicos para una élite talentosa, culta y sensible que busca una de las imágenes características de la cultura nacional. La música es un camino al interior de nosotros mismos y es un método urbano para encontrar un espacio personal en la multitud cuando esta nos llega individualizada o ser parte del latido colectivo de los conciertos. Esta paradoja se da también en el aprendizaje, que es la comunión individual del músico con un instrumento y luego cuando interpretes profesionales hacen que la música por ellos producida convoque colectivos numerosos para que se unan a través del gozo de su interpretación.









AGOSTO -DICIEMBRE 2008
Cátedra: Arq. Juvenal Baracco – Arq. Guillermo Castilla – Arq. Gonzalo Cruz
La torre de nuestros tiempos
Vivimos en un mundo dominado por las teorías económicas que como nuevas biblias nos explican interesadamente porque existimos y para que vivimos y morimos dentro de una maquina que transforma nuestras esencias en deseos y trata de darles sentido colmándolos en una ruleta sinfín donde un día desapareceremos consumidos por nosotros y nuestras frustraciones de logros inalcanzables imposibles de satisfacer.
Este dios terrible e implacable tiene una presencia ineludible en nuestras vidas, nos persigue sistemáticamente a todas horas para que concurramos a sus templos y consumamos sus bendiciones en forma de objetos que lo retroalimentan en el ciclo perverso necesario para su supervivencia.
En este contexto la torre de oficinas resulta el nuevo organizador visual de la ciudad pues es allí donde se concentran los poderes que producen las decisiones económicas que marcan el destino del mundo material donde sobrevivimos.
La tecnología ya ha liberado el territorio arquitectónico del contexto natural y lo ha convertido en un espacio utópico donde el confort resuelve mediante energía cualquier dificultad externa que entorpezca a la actividad humana para la producción en la misma eficiencia
La arquitectura no hace menos que reflejar en la ciudad este consenso social y debe producir nuevas formas liberadoras que cuestionen la eficiencia hiperracional y que le den sentido tanto a la ciudad y a la ideología dominante, luchando contra su voluntad totalizadora y su afán de consumo deshumanizado.
Nuevas torres que cuestionen a los nuevos ídolos.
Juvenal Baracco.

MARZO – JULIO 2008
Catedra: Arq. Juvenal Baracco – Arq. Guillermo Castilla – Arq. Gonzalo Cruz
Catedra: Arq. Juvenal Baracco, Arq. Luis Longhi, Arq. Guillermo Castilla
Alumnos participantes: Juan Carlos Bravo (X), Ronald de la Vega (X), JuanPablo Gonzales (X), Gonzalo La Hoz (X), Sebastián Morales (X), Sergio Sandoval (X), Orlando Tang (X), Angel Tenorio (X), Alonso Valdizán (VIII), Willy Salvatierra (VII)






AGOSTO – DICIEMBRE 2007
Catedra: Arq. Juvenal Baracco – Arq. Luis Longhi – Arq. Guillermo Castilla